Bangkok – Cuando la Comida es un Arte

A menudo no le damos la importancia debida a los lugares en donde dormimos o comemos, más allá de tomar unas fotos irrelevantes destinadas a compartir en las redes los placeres de la vida o a conservar un recuerdo de nuestras vacaciones. Pero desde el punto de vista más creativo una aproximación fotográfica a estos sujetos es muy interesante. De hecho tanto la fotografía arquitectónica como la gastronómica son especialidades cualificadas en el mundo profesional.

Durante el día que paso en Bangkok me entretengo fotografiando los numerosos puestos callejeros diseminados por la ciudad, pero hace calor y la hora del día dificulta obtener fotos satisfactorias. Por esta razón decido refugiarme en las galerías de “The Old Siam” de Phiraphong Road y sin proponérmelo descubro un mundo de color en algunas especialidades tailandesas a base de delicias de tapioca, yemas de huevo, crema de coco, huevos de codorniz o dulces de arroz y de soja.

Pero lo mejor está todavía por venir. Tengo curiosidad, como fotógrafo, de disfrutar del ambiente y de las vistas de Bangkok desde la terraza del Centara Grand Central World. Aprovecho para cenar en el “Uno Más”, el increíble restaurante de cocina española situado en el piso 54 del edificio y nominado como uno de los más lujosos del mundo.

Viene a charlar conmigo su chef Joan Tanya mientras degusto un cochinillo asado, un chuletón del norte, después de un cumplido entremés de tapas de jamón serrano, de anchoas y otras delicias gastronómicas que siempre vienen bien cuando llevas varias semanas viajando por el mundo. Antes de marchar me invita a dar una vuelta por sus instalaciones y mi sorpresa es encontrar… ¡una bodega en color! Una instalación excepcional y futurista que almacena más de dos mil botellas de los más variados vinos en el edificio del Gran Centara.

-“Solo hay tres bodegas como esta en el mundo” –comenta Joan Tanya y cuando le pregunto cómo se organizan si un cliente pide un vino situado en la cúspide del recinto, una camarera se enfila valiéndose de un juego de poleas, como si fuera una Jane Porter cualquiera. Sí, la compañera de Tarzán.